En un mundo de sobreinformación y desinformación, sólo el desarrollo del pensamiento crítico permite gestionar con criterio toda la información que recibimos. Porque uno de los mayores retos de la sociedad del conocimiento es evitar ser manipulados y poder ejercer así la ciudadanía consciente y participativa. Se necesitan herramientas para reconocer la información fiable y poder distinguir entre el hecho y la opinión. ¿Cuáles son las claves del pensamiento crítico? ¿Realmente es posible integrar su desarrollo en la educación?

Pensamiento crítico «en un planeta bajo presión»

En el documento publicado por la UNESCO en 2015 «Repensar la educación. ¿Hacia un bien común mundial?» se afirma que la educación «debe servir para aprender a vivir en un planeta bajo presión».

La modernidad líquida en la que vivimos se define por el carácter atemporal de todo lo que antes considerábamos inamovible. Y esta incertidumbre nos obliga a adaptarnos, a reaccionar ante situaciones impredecibles y a afrontar constantemente nuevos desafíos.

En las recomendaciones del Consejo de la Unión Europea (2018) en relación a las competencias para el aprendizaje permanente se destaca la importancia del pensamiento crítico, junto a la competencia global. Precisamente en la evaluación de esta competencia global a través de pruebas cognitivas, el pensamiento crítico se convierte en una destreza fundamental. Según el modelo propuesto por PISA, se exponen varios casos que los estudiantes deben comprender en su complejidad para reconocer las diferentes perspectivas de quienes intervienen en una situación y proponer soluciones.

El pensamiento crítico también se incluye entre las capacidades esenciales que los jóvenes deben adquirir para participar plenamente en la sociedad y gestionar con éxito su transición al mercado laboral.

«Las capacidades, como la resolución de problemas, el pensamiento crítico, la habilidad para cooperar, la creatividad, el pensamiento computacional o la autorregulación, son más esenciales que nunca en nuestra sociedad en rápido cambio»

RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA
relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente

Ventajas de aplicar el pensamiento crítico

Fomentar el pensamiento crítico es también permitir al alumnado regular su propio aprendizaje, su personalidad y el desarrollo de sus propias capacidades. Así se recoge entre los fines de la LOMLOE. Generar el debate, el trabajo cooperativo u otras prácticas o estrategias que favorezcan el pensamiento divergente en el aula permite desarrollar el pensamiento crítico. De hecho, diversas propuestas y modelos que asociamos con innovación educativa están muy relacionados con estas prácticas. Son ejemplos evidentes el aprendizaje basado en proyectos, Design Thinking o el aprendizaje basado en problemas.

Pero para que todo ello sea efectivo se requiere el entorno adecuado, es decir, el ecosistema necesario para la innovación. El planteamiento debe ser flexible, desde un enfoque competencial, que fomente la autonomía y la participación del alumnado a través de la cooperación. Y, una vez más, los cambios sólo pueden ser realidad a través de la práctica diaria del docente.

Claves del pensamiento crítico

Más que de «pensamiento crítico», en la LOMLOE se destaca la importancia del «espíritu crítico» o del «sentido crítico». Precisamente, la polémica asignatura dedicada a los valores éticos y cívicos tiene entre sus fines el fomento del espíritu crítico.

Así, para plantear su aplicación en el aula, conviene enumerar previamente algunas de la claves del pensamiento crítico:

  • Engloba un conjunto de procesos que permiten tomar una decisión fundamentada, realizar juicios aplicando un criterio
  • No consiste únicamente en producir ideas o asimilar conocimientos, sino en crear algo nuevo
  • Está asociado a una actitud de cambio constante y de mejora
  • Requiere una reflexión sobre el propio pensamiento, por lo que está muy relacionado con la competencia aprender a aprender
  • Está asociado a la innovación, la imaginación y la creatividad
  • Favorece la resolución de un mismo problema o situación de formas diferentes, incluso mejoradas
  • Permite regular el propio aprendizaje, desarrollar la personalidad a través de las capacidades de cada uno
pensamiento_critico_02_166X1704

El pensamiento crítico en las aulas

Integrar con éxito el pensamiento crítico en las aulas requiere definir, programar y aplicar estrategias concretas y un planteamiento diferente al tradicional. Sobre esta cuestión, en abril de 2021 la Fundación Impuls Educació publicó un interesante informe titulado «El pensamiento crítico y la creatividad. Dos aprendizajes clave para la sociedad del conocimiento en la era de la innovación» . En él se recogen las conclusiones de un grupo de expertos en innovación educativa sobre las metodologías y estrategias adecuadas para desarrollar el pensamiento crítico y la creatividad.

El estudio desarrollado por la Fundación Impuls Educació destaca la necesidad de integrar el pensamiento crítico y la creatividad en el currículum escolar de forma transversal y explícita en todas las etapas y ámbitos de conocimiento

En cuanto a la metodología, el estudio concluye que la forma idónea de hacerlo es a través del aprendizaje basado en problemas o proyectos cooperativos e interdisciplinarios. El estudio también abarca otras dos grandes cuestiones esenciales en relación al desarrollo del pensamiento crítico y la creatividad en las aulas:

  • su posible planteamiento transversal en el currículum
  • la formación que requeriría por parte de los docentes

Pensamiento crítico y alfabetización mediática

En la declaración «La Educomunicación en España: Un reto urgente para la sociedad digital», cien expertos exponen la necesidad de introducir en las aulas la alfabetización mediática. Esto exige contar con educadores con altas competencias en comunicación. Sin embargo, ningún currículo dirigido a formar al profesorado de las etapas no universitarias se ocupa de asignaturas relacionadas con la alfabetización mediática. La declaración denuncia este anacronismo, en plena sociedad de la información, cuando vivimos rodeados de pantallas y sobreinformación, bajo la influencia de las redes sociales.

La alfabetización mediática (audiovisual y digital) permite el análisis crítico de los mensajes y discursos audiovisuales actuales

La declaración, avalada por docentes y expertos en comunicación, destaca también el valor estratégico de la formación mediática y audiovisual en la sociedad del conocimiento. Entre las recomendaciones de la Unión Europea, ya figura desde hace tiempo la propuesta de conceder a la alfabetización mediática una posición central y transversal en el currículum.

Para saber más

  • Informe Delphi de expertos «El pensamiento crítico y la creatividad. Dos aprendizajes clave para la sociedad de conocimiento en la era de la innovación», Impuls Educació, abril 2021.
  • Web dedicada al manifiesto «La Educomunicación en España: Un reto urgente para la sociedad digital». Avalado por un grupo de 100 Catedráticos/as y Profesores/as universitarios (50 de Educación y 50 en Comunicación).

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies