El Proyecto Educativo de Centro es el documento que orienta toda su actividad educativa. En él se tratan aspectos tan importantes como las señas de identidad y características del centro, su organización, oferta, sistemas de gestión de calidad, etc. Los objetivos, actitudes y principios, así como las necesidades del alumnado se enmarcan dentro de su historia y su contexto sociocultural. Se trata de un trabajo enorme por parte de todos los que participan en su redacción y una fuente esencial de información valiosa. Su conocimiento contribuye de forma determinante a la implicación de todos los miembros de la comunidad educativa. En lo referente a su comunicación externa, ¿qué aspectos debemos tener en cuenta a la hora de compartirlo? Veamos cuáles podrían ser las ocho claves de la comunicación a las familias en el caso concreto del Proyecto Educativo.

La comunicación del proyecto educativo debe considerarse también un objetivo educativo en sí mismo

El objetivo de la comunicación del Proyecto Educativo a las familias

Evidentemente, el fin último de la ejecución del Proyecto Educativo es la educación del alumnado. Pero sólo desde el conocimiento por parte de las familias acerca de sus principios y su puesta en práctica es posible fortalecer el vínculo con el centro y por tanto su implicación. De ahí que la comunicación del proyecto educativo deba considerarse también un objetivo educativo.

Sin embargo, no es sencillo transmitir de forma efectiva tanta información o decidir qué información debe ser comunicada a las familias. ¿Comunicar únicamente a través de la web del centro el modelo educativo y sus principios? ¿Explicar en una reunión los criterios de evaluación y las claves pedagógicas que se aplican? ¿Detenerse sobre todo en describir las fortalezas del centro? ¿Insistir en los temas relacionados con los valores o los planes relacionados con las nuevas tecnologías y el fomento de la lectura?

Es fundamental orientar la comunicación al interés de las familias y al objetivo primordial de conseguir su participación

Conviene analizar cuál es el punto de partida, evaluando el conocimiento actual del proyecto educativo por parte de las familias y comprobar la eficacia de los canales. Con todo ello, conviene integrar el análisis de la mejora de la comunicación con las familias como uno de los ejercicios fundamentales por parte de los responsables del centro.

Por otra parte, la legislación educativa también insta a incluir en los Proyectos Educativos aspectos que deben destacarse en la relación con las familias. Por ejemplo, en el caso particular la LOMLOE, se deben incluir y justificar en su proyecto educativo medidas relacionadas con igualdad en todas las etapas educativas, la eliminación de la violencia de género o el respeto por la diversidad cultural.

Siempre dentro de un marco global definido en un plan de comunicación y de acuerdo con el contexto del centro, estas son las ocho claves de la comunicación del Proyecto Educativo a las familias.

1. Enmarcar cualquier comunicación con las familias en los objetivos y la puesta en marcha del Proyecto Educativo

El conocimiento particular acerca del Proyecto Educativo contribuirá a contextualizar a lo largo del curso todas las acciones e iniciativas que persiguen la participación de las familias. No siempre puede existir una relación directa entre el contenido de una comunicación y el desarrollo del Proyecto Educativo pero su enfoque y el uso de determinado canal siempre deben mostrar coherencia. Esa coherencia vendrá dada por el plan de comunicación global. Además, en todos los casos, vincular el Proyecto Educativo con la identidad, el carisma o el propósito del centro permite, no sólo su comprensión e implicación, sino también la identificación de la familias.

2. Segmentar las comunicaciones acerca del Proyecto Educativo

En la medida de lo posible, la comunicación relacionada con actividades concretas deben estar segmentadas por etapa o nivel. Es especialmente importante sobre todo cuando se busca la participación de las familias.

Además de permitir orientar cada caso a los intereses de las familias afectadas, esta segmentación evita bombardear a las familias con demasiada información innecesaria. Todo lo que favorezca la planificación y coherencia de las comunicaciones beneficiará la transmisión de lo referente al Proyecto Educativo.

3. Comunicar aspectos relacionados con el propio plan de comunicación

En la presentación inicial al comienzo del curso, deben transmitirse con claridad cuáles serán las herramientas y canales a través de los cuales las familias recibirán información relativa al Proyecto Educativo. Mostrar elementos que ayudarán a identificar esas comunicaciones es clave.

Tan útil como exponer el objetivo de cada uno de los canales, puede ser mostrar los asuntos o títulos que identificarán los diferentes impactos. Se puede recurrir por ejemplo a un mismo enunciado para las comunicaciones sobre actividades (Participa…), a una misma frase o título para referirse a las que guarden relación con la metodología. También es importante definir desde el principio a quién deben dirigirse las familias para transmitir cualquier duda o sugerencia general o particular. Conviene distinguir por ejemplo entre los temas de tecnología, plan lector, evaluación, principios metodológicos, etc.

4. Integrar un cronograma

Un cronograma puede ayudar a transmitir a las familias la organización y programación que enmarca todo el desarrollo del curso escolar. Junto a hitos como las fases de evaluación o las convocatorias, deben tener peso específico en el calendario las actividades que les implican más directamente. Entre estas, deben diferenciarse las reuniones y tutorías y las relacionadas con la puesta en práctica del proyecto, por ejemplo, con colores diferentes.

Cuanto más visual sea información, asociada por ejemplo a una «hoja de ruta», mayor será la efectividad de la comunicación. Incluso puede crearse un cronograma visual, concentrado por ejemplo en el trimestre actual, presente en todas las comunicaciones donde se destaquen por asignatura los principales «hitos de contenido».

5. Combinar varios canales

El uso sistemático de canales offline y online en la comunicación del Proyecto Educativo puede permitir aprovechar las ventajas de cada uno. La web debe ser protagonista en la transmisión global del proyecto y su vinculación co la identidad del centro. La difusión pública de Twitter y el valor de la información en vídeo a través de YouTube pueden convertirlas en las redes sociales con más ventajas en esta comunicación global del Proyecto por parte de los responsables del centro.

Por otro lado, sobre información más particular de la puesta en práctica en el aula, referida a una etapa o incluso aula concreta, Instagram ofrece enormes ventajas. No se trata publicar todos los días, ni todas las semanas, pero a través de stories, imagen y texto es posible dar a conocer a las familias aspectos especialmente destacables de las actividades que se realizan en el aula. Lo importante es programar estas publicaciones en función de un objetivo concreto, que también esté relacionado con la intención de generar comentarios en las familias.

Junto a la web y las redes sociales, conviven el uso de boletines el tablón (general y específicos) y por supuesto publicaciones impresas o cualquier formato offline.

6. Recurrir a diferentes formatos

A menudo se abusa de la información textual en interminables descripciones del modelo educativo, principios, etc. Es habitual incluir tantas referencias a aspectos tan diversos como la tecnología, el plurilingüismo o los valores que difícilmente se consigue transmitir las ideas claves. Incluso en muchos casos el centro comparte tal cual el documento íntegro del proyecto.

Sin embargo, conviene aprovechar las posibilidades de la web y las redes sociales para recurrir a diferentes formatos. Combinado con el texto se pueden utilizar imágenes, ideogramas o incluso vídeos breves de presentación, donde los responsables del centro exponen los aspectos esenciales del Proyecto Educativo y su puesta en práctica.

7. Destacar el vínculo entre la identidad del centro y el Proyecto Educativo

Destacar la actividad relacionada con la ejecución del proyecto que está asociada a la identidad del centro, a lo que lo diferencia, puede ser fundamental. El tratamiento de los valores, el uso de la tecnología o la puesta en práctica de determinada metodología innovadora ofrecen muchas posibilidades.

El desarrollo de un Plan Digital de Centro, con objetivos a corto y medio plazo puede ser un tema habitual en las comunicaciones a las familias acerca de la respuesta del centro a la brecha digital y su compromiso hacia la transformación digital.

8. Otorgar un carácter vivencial al Proyecto Educativo

Además del uso de las redes sociales, el carácter testimonial del profesorado y los propios alumnos en cuanto a la puesta en práctica del Proyecto Educativo mejora la efectividad de la comunicación. Sobre todo, puede contribuir a una mayor implicación de las familias y a destacar el tratamiento individual del alumnado.

Al margen de estas ocho claves de la comunicación del Proyecto Educativo y tal y como señala el marco legislativo, es imprescindible que las familias cumplan con su obligación de participar de forma cooperativa en aquello que les propongan desde el centro educativo

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